
Un sitio de conmemoración y sanación
Un lugar de oración y conmemoración en el que niños olvidados reciben un nombre y corazones en duelo experimentan consuelo y sanación.
Acerca de nosotros
Bienvenido a la Gruta de Raquel
La Gruta de Raquel es un memorial para aquellos niños que fueron privados de la vida a través de un aborto provocado. Sin embargo, sus vidas fueron y siguen siendo queridas por Dios, por muy complejas que hayan sido las circunstancias que llevaron a sus padres a ponerles fin en el vientre materno.
Por tanto, la Gruta de Raquel quiere ser un signo visible del amor de Dios por todos los niños no nacidos, creados a su imagen y semejanza. Ninguno de ellos se ha escapado jamás de su memoria, sino que conoce a cada uno por su nombre.
Al mismo tiempo, la Gruta de Raquel honra la memoria de los niños no nacidos al colocar en placas conmemorativas sus nombres, que suelen enviarnos las madres o los padres arrepentidos u otras personas que, directa o indirectamente, estuvieron involucradas en un aborto.
Por último, pero no menos importante, la Gruta de Raquel es un lugar de sanación que permite a los padres demostrar su amor a sus hijos mediante el gesto de darles un nombre, reconciliándose así con ellos y con Dios.

Historia
¿Cómo surgió la Gruta de Raquel?
Desde 1982, la comunidad Agnus Dei reside en el monasterio Frauenberg, en el sur de Alemania. Siendo todos sus miembros católicos y llevando una vida primordialmente contemplativa, iniciaron la adoración perpetua en la cripta del monasterio en 1985. Una de las razones fue ofrecer reparación por el crimen del aborto, de cuya gravedad fueron tomando cada vez más consciencia.
La creación de las placas conmemorativas para los niños abortados se inspiró en dos causas externas. La primera fue el «Memorial de los niños» en Jerusalén, donde se escucha una voz que lee ininterrumpidamente los nombres de los niños asesinados en el Holocausto por el régimen nazi.
La segunda inspiración llegó del santuario mariano de Banneux (Bélgica), donde se pueden ver muchas placas de agradecimiento por diversas gracias recibidas.
Así surgió, en 1999, la primera «Gruta de Raquel». No nos cupo duda de que el mejor lugar para preparar un digno memorial a los «preferidos de Dios», como nos gusta llamarlos, era la pequeña gruta tallada en roca natural situada justo al lado de la cripta donde se adora a Dios día y noche.
Tras publicar por primera vez un vídeo sobre esta iniciativa en 2020, nos contactaron cientos de madres, padres y otros familiares para pedirnos que colocáramos una plaquita con el nombre de su hijo. Así, la primera gruta se llenó muy pronto y abrimos una segunda justo al lado. En la actualidad, las dos grutas albergan más de 4000 plaquitas con los nombres de niños de casi 50 países.

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Coloca el nombre de tu bebé en la Gruta
Si has estado implicado en un aborto o sabes de un niño al que se le ha negado el derecho a la vida, por favor, dale un nombre y dínoslo. Ellos tendrán un lugar de honor en la Gruta de Raquel para siempre, junto al Señor.

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